jueves, 15 de mayo de 2014

No apto para diabéticos.

Ya lo habéis leído en el título de la entrada. Si sois diabéticos ¡dejad de leer o tendréis que poneros un chute de insulina más grande que la catedral de Sevilla!
Y es que traemos historia, como dicen los vendedores de melones ambulantes por aquí por el Sur duuuuulsssse como el caramelo (jajajaja :P). Una enanísima rubia casi platino con hoyuelos tan marcaos que le partían la cara le decía a su mamá: Te quiero con fresas, con nata, con caramelo... et voil. La convertimos en taza para que nunca se olvide y los momentos de desayunos, meriendas o cualquiera se vuelvan como nubes de algodón.
Lo sé, lo sé... estáis todos muertitos de amor, normal.

Si queréis regalar algo único y especial ya sabéis lo que tenéis que hacer, chatos.
¡Un besurrio bonicos!

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